lunes, 7 de junio de 2010

Vive tu en mi sonrisa!


Una noche ENTERA, fumándome la vida.
Que entiendas que quizás fui yo quien perdió, pero aprendo cada vez que caigo y aun sigo recogiendo dientes del suelo.
Una noche que me pierda, de esas en el que el viento se me cuela entre las piernas, fresquito de una noche de verano, erizándome la piel.
Quiero una noche sin buscar tus brazos, una noche de bandera, que me haga sentirme llena, fuerte, segura e indestructible.
Quizás es hora de ver que el amor no es lo mío, quizás no soy la chica de la cual uno se enamora, quizás ni entienda que significan para ti esas letras.
Quiero ser la que era, la que te clava los ojos y tararea cuando viene la tormenta, quiero sonreír y que sonrías y que sepas que eres mío y no quieras evitarlo.
No voy a dejarte ver mis rotos, no veras mis brechas.

Voy a ser el doble de lo que era.


Y llego la noche, una grande, con nuevas caras, sonrisas e ilusiones.
Con cosquilleos, con miradas, con carcajadas salidas de dentro. Y entonces noto el aire, de nuevo en mi pecho.




Que cojas esa botella y la lleves contigo.
Dentro no quedan más gotas de alcohol que las que inventaron canciones.
Dentro solo quedan las miles de notas que escribí para ti y no lance al mar.
Dentro están escritas las veinticuatro maneras que tenia de quererte. Fuera de ella quedan los besos que hoy le doy al aire y los idiomas que invente para ti.
Últimamente huelo a nostalgia, a cerrado, como un libro que hace años no leen.
Últimamente me noto menos yo, menos viva, menos cítrica, menos malvada. Me parezco más a la humilde princesita que a la bruja del cuento, a la chica callada, que a la chica guerrera y cariño, ni siquiera a ti voy a permitirte eso.
Últimamente no ando por las noches porque mis ojos tienen la manía de empañarse, últimamente parezco comprensiva y mis uñas están perdiendo su color.
Y no he nacido para ello, en realidad no tengo tiempo para la autocompasión y la espera no se hizo para mis pies.
Me he sentado, he mirado a mí alrededor y he visto lo que tengo, lo que pierdo cada segundo y las posibilidades que hay de volver atrás.
Tengo diecinueve sonrisas en las que vivir y algunas que pintan la mía, tengo tres segundos para vivir y dos de ellos los estoy perdiendo en lamentaciones y normalmente nunca ando para atrás, ni si quiera para coger impulso.
Vida. Que se empeña en seguir. Gente. Que se empeña en hacérmelo ver.

2 comentarios :

Deja tu sonrisa por aqui , prometo devolverla.
;)

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